Mostrando entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de agosto de 2014

EN RESPUESTA A LA COLUMNA DE DOÑA JIMENA DUZÁN

Soy un hombre sincero porque soy un hombre verdadero
Y soy un hombre verdadero porque soy un hombre integro.
(Jorge Sariol sobre JoséMartí)


Por Eduardo Romano

Siempre he compartido la reflexión que Don Quijote le hiciera a Sancho Panza,  La libertad y la honra son los dones mas preciosos otorgados por Dios al hombre, dones ratificados en las diferentes Constituciones Políticas de los países del mundo, libertad, entendida como el derecho a  desarrollar nuestra humanidad sin ningún condicionamiento, más allá del respeto a la libertad de los demás ciudadanos en cada una de sus facetas, físicas, morales, e intelectuales.


De esta manera, la integridad moral, compuesta por la honra y el buen nombre son derechos que se nos deben a todas las personas por el hecho de ser personas, y es por ello que la vulneración, repetida y sistemática de estas dos garantías, me impulsan a escribir estas líneas para reclamar verdad frente a las acusaciones torticeras y apresuradas que contra mi persona usted ha realizado.

1. Como ya lo he mencionado fui skinhead en mi adolescencia e inicios de mi juventud, lo cual considero un error que tristemente me ha estigmatizado en el desarrollo de mi profesión como Politólogo. No obstante jamás he pedido perdón por ello, pues las declaraciones apologéticas sólo tienen cabida cuando de la conducta propia se suscitan daños o perjuicios contra otra persona, lo cual jamás ha sucedido, y que se puede evidenciar en que no tengo, ni he tenido ninguna deuda con la justicia.  Como ciudadano libre, participe en una tribu urbana que utiliza una estética provocadora, mas nunca fue una organización conspirativa, ni ha tenido jamás el impacto en la magnitud que los medios han querido presentarlo en su labor de generadores de opinión pública.

2. Denuncio el interés que se esconde detrás del deseo de vincularme con el partido político Centro Democrático, no pertenezco a esta colectividad, y el acercamiento que a la misma sugieren los medios de comunicación, resulta infamante a mis convicciones políticas, y es, entre otras cosas, contradictorio a las causas de las que me he abanderado a lo largo de mi carrera. Es un sinsentido que un activista que apoya a soldados heridos y mutilados en combate sea al mismo tiempo adorador del señor Álvaro Uribe,quien dio en su momento carta abierta para que los intereses políticos le quitaran todo peso a la legítima figura del fuero militar; quien además durante su gobierno no hizo un esfuerzo real para esclarecer los casos de militares detenidos injustamente, y por cuya negligencia con este tema de superlativa importancia, hoy, en el mandato del presidente Juan Manuel Santos, son los defensores de los militares tenidos por enemigos públicos, mandato éste que como es bien sabido, fue conferido popularmente en razón del mesianismo que se proyectó desde el Uribismo hacia la persona de Juan Manuel Santos Santos en el año de 2010.

Por otro lado, resulta contrario a mis directrices éticas, la pertenencia al partido donde se utiliza el dolor de las víctimas de las FARC para impulsar carreras políticas acompañadas de jugosas cuotas burocráticas de personajes que en sus acciones cometieron actos de barbarie contra los miembros de la Fuerza Pública, claro ejemplo de ello es el caso del parlamentario Ever Bustamante quien de secuestrador paso a ser Uribista ejemplar.

3. De la mano con el anterior punto, quiero aclarar que no pertenezco, ni he pertenecido a partido político alguno, y que no he tenido jamás ningún tipo de relación laboral con estas colectividades, pues considero una traición al pueblo del que soy parte, trabajar con las clase partidista tradicional o con los partidos atrapatodo que han surgido en estos últimos años, que lejos de formarse alrededor de ideologías lo hacen alrededor de las conveniencias, que han convertido la política en el sistema de mercadeo más vil y rastrero que la historia ha conocido, siendo este reconocimiento histórico una vergüenza y no un mérito.

4. Así, resulta obvio que no he trabajado en la campaña de la señora María Fernanda Cabal,  Salí en una foto cerca a ella en un evento lo cual ha sido utilizado malintencionada y convenientemente para hostigar políticamente a la representante, aprovechando la imagen pública que de mí han proyectado, e instrumentalizando así mi pasado para hacer ataques incisivos al enemigo político de turno, sin importar, los perjuicios que yo y mi  familia hemos recibido a razón de ello.  No comparto las posturas políticas de la representante, ni las diferenciaciones de clase social que hace constantemente en sus entrevistas. Cabe aclarar también que con relación al Foro Nacional de Víctimas, no fui enviado en representación de la congresista ni del partido Centro Democrático, mi labor fue por mandato de la Fundación Colombia Herida en la cual trabajo en razón de mi oficio como politólogo, si hay pruebas de lo contario exijo sean hechas públicas, para así, con base en pruebas serias, controvertir públicamente las deleznables acusaciones que se me hacen.

5. Denuncio su falta de ética profesional, ya que si bienes cierto que nos vimos en el foro de Cali, es falso que yo hubiera saboteado o manipulando víctimas, tal y como usted ha publicado, a pesar de haber sido usted testigo de mi gestión. Recordará usted que cruzamos algún saludo junto con la periodista Jineth Bedoya, mientras yo desempeñaba mi legítima labor, haciendo entrevistas y sacando fotos de víctimas de las FARC, algo que sostengo, y estoy dispuesto a sostener en cualquier instancia sin importar su naturaleza; apoyado por demás, por los testimonios de las victimas con quienes compartí en el hotel y a las cuales intenta también calumniar el Señor Herbin Hoyos a quien su coctel Antisecuestros y rock and roll le está poniendo a ver alucinaciones y a hacer declaraciones acerca de personas que no conoce.

6. No hice parte de la creación del Movimiento Restauración Nacional.  Resultaría incoherente la sola idea de que un protestante  crease un movimiento político confesional a la fe Católica. Mi cercanía a dicho movimiento no es por cuenta de ningún tipo de militancia, sino por la sincera amistad que profeso a miembros de este movimiento,  a los cuales no negare por que un hombre jamás niega a sus amigos.  He compartido escenarios con ellos y he participado en algunos eventos donde tuve el placer de conocer a personas integras como el procurador Alejandro Ordoñez, con quien no comparto ningún vínculo a pesar de haber coincidido en un par de eventos.

7. En cuanto a la responsabilidad de mis acciones puede estar usted desembarazada porque siempre he respondido por ellas de manera autónoma, hábito que conservaré hasta el fin de mis días, sin necesidad de consejos, de lecciones, ni mucho menos de órdenes de terceros a quienes no he dado esa potestad.

Para finalizar: resulta fácil pisotear honras desde una columna de opinión, o elevarlas, aún las más ruines, como usted hiciera con cierto canalla en su columna “Castaño el libertador” (El Espectador, 1999), no obstante, le exijo que sus peleas personales con el uribismo, las dé sin utilizar mi nombre y mi reputación para dar fuerza a sus argumentos, que si tienen algo de sustento, no necesitarán valerse de la calumnia hacia terceros.  Le quita brillo a una dama andar inmiscuyendo a otras personas en chismes sociales de difusión nacional; como usted bien dice, todos tienen derecho a decir estupideces, pero le solicito de la manera más amable, que al momento de hacer uso de este derecho, evite comprometer la honra de las personas y sobre todo, evite comprometer la seguridad personal de los demás, pues dejo constancia de que una imprudencia, o una ligereza suya, puede costarme la vida, y la de mi familia a manos de las FARC.



miércoles, 18 de junio de 2014

SANTOS: TIRANO O SATRAPÁ


“La mayoría de los tiranos, por así decir, han surgido de demagogos que se han ganado la confianza calumniando a los notables.”Aristóteles.


Por Eduardo Romano 

Es curioso que a pesar de haber trascurrido tanto tiempo desde el origen de las primeras ciudades estado, la civilización continúa repitiendo los mismos vicios sociales y políticos de gobierno que la historia ha mostrado reiteradamente, cada vez que escucho a grandes intelectuales reflexionar alrededor de los avances sociales y culturales del siglo XXI mas curiosidad siento por el pasado.

En este caso, recordaré dos figuras políticas que en su momento fueron determinantes para la génesis de la democracia, ya que debido a la injusticia de su aparición miles de hombres comprometidos se sacrificaron por un  concepto muchas veces mal interpretado: La libertad.

Juan Manuel Santos Calderón

La primera figura es la del tirano, aquel que para derrocar el gobierno e imponer su voluntad en una ciudad estado, utilizaba la manipulación del pueblo, la demagogia, los trucos simbólicos de las falsas promesas (sofismo), un golpe militar o el apoyo de una potencia extranjera para llegar al poder.

La segunda figura es la del Sátrapa, aquel Tirano que es nombrado gobernante de una potencia extranjera en su propia ciudad, este término fue utilizado por los antiguos imperios Medo y Persa para designar a sus colaboradores en las naciones conquistadas.

Estas dos figuras fueron determinantes en el marco de las guerras médicas, debido a la trascendencia de su papel en las invasiones Persas a las ciudades estado griegas, las cuales, no solo resistieron sino que, mucho tiempo después llegaron a invadir a su vez el gran territorio dominado por los Persas.

Dominación y libertad; dos conceptos en juego, la dictadura monárquica de un solo hombre, frente a la libertad representativa de los ciudadanos.

En este caso hablaré de Hipias, una figura histórica con un paralelo bastante interesante con el presidente colombiano, recién reelecto, Don Juan Manuel Santos Calderón, cuya historia  nos deja entrever la naturaleza de este gobierno.

Hipias era hijo del tirano Pisístrato, descendiente de una familia tradicionalmente aristócrata, Los “Santos” o “Samper” de su momento, Hipias en su comienzo maquillo su gobierno de tranquilidad y paz mientras acusaba a sus opositores, los Alcmeónidas, otra familia política, de ser corruptores de la sociedad Ateniense y de conspirar contra su gobierno, llegando a expulsarlos de la ciudad.  Cabe decir que Hipias era sumamente desconfiado y sumamente conveniente en sus alianzas, pues fue a través del respaldo de otros tiranos de la región y de miembros de las tradicionales familias Atenienses, los “López” de su época, que su poder se vio respaldado. El resultado no podía ser otro: la violencia inundó la escena política y el terror conllevó a que los ciudadanos encabezados por la oposición y la ayuda del Rey de Esparta derrocaran a Hipias.

Esto significo la llegada de Clistenes y la génesis de la democracia directa, mas tarde los espartanos considerarían peligrosa esta libertad Ateniense e intentarían reponer a Hipias en el gobierno, aunque sin lograrlo, fue por tanto que Hipias acudió al Rey de Persia, Darío, quien se encontraba molesto con Atenas por su apoyo a la revuelta Jónica, un levantamiento que había sucedido en las provincias occidentales del imperio persa de origen Griego.

HIpias se ofreció a entregar el dominio sobre la ciudad estado de Atenas al rey Darío, y éste, a cambio, apoyaría la reposición de Hipias en el poder, convirtiéndolo así, automáticamente, en Sátrapa del imperio Persa. Darío pondría los soldados e Hipias, por otro lado, en alianza con las familias dominantes de Atenas, se encargaría de abrir las puertas al invasor para acabar con toda resistencia democrática al regreso del tirano.

No obstante, en el 490 A.C  zarparía una fuerza expedicionaria persa para invadir Atenas, la cual sería derrotada en la llanura de Maratón, debido al esfuerzo de los hombres libres Atenas seria salvada y la traición desenmascarada.

Es paradójico ver que las curiosas historias del pasado se repiten, pero también es preocupante ver como en nuestro tiempo, un hombre abusando de la necesidad de la paz, manipula la opinión política del pueblo para reelegirse en el poder, que líderes políticos y sociales pertenecientes a la mismas familias acaparadoras del poder como Clara López se entreguen a justificar un gobierno respaldado en mentiras y abusos de poder,  pero lo más sorprendente es ver como un hombre en su deseo de mantenerse en el gobierno se siente en una mesa con bárbaros enemigos nacionales como las guerrillas y algunos gobiernos extranjeros para negociar la libertad del pueblo, el sacrificio de sus jóvenes y el futuro de sus niños.

Así que queda una pregunta ¿qué buscara Juan Manuel Santos? acaso ser un tirano imponiendo sus intereses personales sobre los nacionales o lo que sería más terrible un sátrapa de un nuevo orden mundial o de un gobierno socialista continental.

lunes, 19 de mayo de 2014

Neonazis y la guerra sucia electoral


Por Eduardo Romano

“Yo, personalmente, hago lo que debo; lo demás no me atrae, porque es algo que carece
de vida, o de razón, o anda extraviado y desconoce el camino”. Marco Aurelio


¿Porqué un joven termina militando en grupos neonazis?, una pregunta que me han hecho bastante en los últimos días, y claro, no es de asombrarse ya que es un tema de moda en el país; por un lado, como herramienta política de desprestigio, y por otro, como chivo expiatorio de todo lo siniestro, perverso, y criminal que sucede en el país, y es incluso mayor que la noticia de los niños bomba inmolados en Tumaco.

En mi caso, se puede decir que fue una decisión que surgió de la necesidad de enfrentar una sociedad que no ofrecía alternativas a una juventud con sueños de progreso y educación. Pertenezco a una generación de habitantes de barrios periféricos de la ciudad, miembros de la clase obrera real, no "M-19",  que todos los días debía enfrentarse a la miseria, la violencia y la criminalidad latente en los barrios del sur de Bogotá.  Al igual que otros compañeros, me uní a estos grupos, impulsado por ideales de unidad, honor, y lealtad;  una promesa de fraternidad para enfrentar la marginalidad; una quimera que con el trascurso del tiempo y el crecimiento de estas organizaciones juveniles fue desapareciendo, la heroicidad se fue cambiando por la devoción esclava a los sentidos.

Los años pasan y la educación nos lleva a plantear soluciones prácticas a realidades complejas. Ingresé en la universidad con una óptica política inmadura, quizá demasiado soñadora, que se vio enfrentada a la realidad social de su país junto con  el señalamiento y el acoso por parte de profesores y compañeros quienes me veían como un defensor de las clases acaudaladas,  inquisidor de jóvenes LGBT, y personas de color,  algo totalmente absurdo,ninguno de ellos se detuvo a preguntarse quien era yo o que pensaba.

Antes de continuar debo aclarar que ni me siento ario, ni rubio, ni nada similar, soy consciente de mi mestizaje, tal como lo fue, quien es para mí un paradigma de lucha nacional, Pancho Villa. Mi ideal siempre fue romántico, orientado al honor al mejor estilo de Marinetti y su futurismo, del Mussolini del 19, de las ideas de una República de Salo, y de Giorgio Almirante en Italia.   Nunca tuve predilección por modelos como el de Pinochet,  Videla o Franco, ni tampoco fue mi norte el esoterismo místico hitleriano.   He de confesar que siempre he rechazado el radicalismo religioso, así como las dictaduras.

Mi posición política, nunca fue recalcitrante, y a pesar de que haber sido permanente detractor de las ideas de izquierda, eso no me impidió fundir fuertes lazos de amistad con quienes comulgaban con dichas tendencias, de modo que si bien he sostenido una fuerte rivalidad con personas de tendencias socialistas, también muchas personas, compañeras ideológicas de éstas, han integrado mi círculo social.

Al transcurrir los años, me separé de mis antiguos compañeros de grupos skinhead, pues, resultaban inconciliables nuestras diferencias ideológicas y morales, especialmente, con quienes llevaban el liderazgo.   Con el pasar de los días, ni siquiera volví a saber de ellos, solamente del señor Rúgeles, quien se convertiría en el más oportunista de los periodistas y a cuyas ansias de figurar debo hoy toda clase de impases que comprometen mi buen nombre, mi honra, mi honor, e incluso mi seguridad: se trata de una persona que habiendo sido seguidora del nazismo de línea falangista, hoy se encuentra cegado por el rencor contra un grupo del que siendo miembro fue expulsado por irremediables muestras de deshonestidad.

Hoy en día debo decir que maduré mi orientación a un pensamiento filosófico clásico, y me declaro un profundo admirador de Aristóteles, Marco Aurelio, Epícteto, Seneca, San Agustín y el más grande de todos Cristo Jesús, es por ello que, ahora, doy gracias al cielo por cada día de mi vida, no me arrepiento de un pasado que ha determinado el devenir que ha hecho de mí quien soy ahora.

No soy Uribista, tengo profundas críticas a la reforma laboral que se presentó en su gobierno, al recorte a la educación pública, al trato hacia los militares como piezas de ajedrez, la espuria negociación del fuero militar con la Fiscalía, y otros infortunados desaciertos que me tomaría más que un artículo mencionarlas.   Jamás trabaje con ningún partido de Uribe, fui critico de la elección de Juan Manuel Santos y férreo antagonista del Centro de Pensamiento Primero Colombia, una organización oportunista cuyo director mancilla todo principio de dignidad y de lealtad,  factor, éste, común dentro de los   movimientos construidos alrededor de los favores políticos y de los puestos burocráticos, no por ello puedo dejar de reconocer la militancia de personas honestas en sus filas.

Me vinculé a apoyar comunidades negras por la necesidad de justicia que trasmitía el mensaje expuesto por el señor Manuel Moya Lara,  un hombre humilde, integro y leal a su comunidad, algo que me llamo mucho la atención, ya que la justicia y los principios cristianos nos imponen la norma de unir fuerzas para ayudar a quien lo necesita, lamentablemente este gran hombre fue asesinado, algo que marco mi pensamiento y convirtió la necesidad de estas comunidades vulnerables en causa de vida y necesidad ética, hoy en día aun soy amigo de la Hija del Señor Blandón otra víctima de la guerrilla y de su hermano Darío Blandón.

Por esta razón he coincidido en lugares comunes con muchos defensores de derechos humanos, personas como Fernando Londoño Hoyos, Alejandro Ordóñez Maldonado,  Pablo Victoria Wilches, María Fernanda Cabal, entre otros con quienes sólo me he topado casualmente, con algunos comparto sus principios, con otros discrepo profundamente, jamás trabajé en  ninguna campaña electoral. No tengo fotos con Uribe ni Santos, no tomo el té con José Obdulio Gaviria, ni con ningún personaje de la política nacional. Mantengo una amistad sincera con Fernando Vargas Quemba, por quien siento profunda admiración,  a quien le debo su consejo, y apoyo para direccionar mis ideales a la causa de la virtud de los principios cristianos,  hoy comparto en algunos escenarios su noble causa del acompañamiento a las víctimas de las Guerrillas, quienes actualmente son totalmente ignoradas, vulneradas y pisoteadas, no solo por el gobierno nacional sino por la opinión pública.

Es sorprendente el boom mediático que ha causado en los medios este tema; personas de las que se espera una actuación seria y consecuente como el fiscal Eduardo Montealegre, el presidente Juan Manuel Santos, y diversos periodistas, utilizan  el término ‘neonazi’,a conveniencia y de forma quirúrgica, para descalificar a sus contrarios políticos, o al enemigo público de turno, tal el caso de María Fernanda Cabal y Juan Sebastián Camelo, e incluso para hacer más graves, reprochables conductas como las llevadas a cabo por el presunto ‘hacker’ Andrés Sepúlveda (Alejandro Sepúlveda según la pobre indagación de la revista Pulzo), pues resulta más cómodo para el ente investigador tacharlo de fascista que hacer una pesquisa seria y responsable.

Invito a la sociedad a analizar las cosas con madurez, sin dejarse llevar por los viscerales señalamientos que a la ligera hacen los medios de comunicación.Es cierto que pertenecí a agrupaciones neonazis, pero ello en sí mismo es un ejercicio de la sagrada libertad de pensamiento, que garantiza la Constitución. Mientras yo soy señalado por mis pensamientos, autores de verdaderos crímenes atroces hoy ostentan cargos públicos, o son dignos plenipotenciarios de los grupos terroristas a los que pertenecen, tanto en el área política como en los medios masivos de comunicación. Por mi parte, jamás mate, ni coloque collares bomba, ni me tomé el palacio de justicia, ni participe en el genocidio del movimiento esperanza paz y libertad (Masacre Chinita), ni en la masacres como la de Bojayá, jamás sembré minas quiebrapatas, ni trafiqué con estupefacientes, ni recluté menores; pero parece que es más grave haber tenido alguna ideología política estigmatizada ante los ojos de una sociedad maniqueísta y parcializada.




lunes, 12 de agosto de 2013

SANANDREZAR A COLOMBIA



Por  Santiago Iasi

San Andrés, siempre ha sido un punto de interés geopolítico para el Imperialismo Británico Anglosajón, la islaimpedía el asalto por parte de las naves de la Compañía de CorsariosBritánica (piratas) de las naves Españolas. San Andrés evitaba que las naves primero pudiesen bordear la costa atlántica y evitar el mar abierto y pasando por allí hacer luego la conexión ya fuese a Cuba o Puerto Rico y finalmente de a España. En pocas palabras el territorio marítimo sanandresano, involucra por su ubicación: el control del mar, la posibilidad de comercio y por tanto son un sustento para el poderío militar de cualquier país que las controle.

La dirigencia "cipaya" colombiana, con contadas excepciones ha carecido de cualquier concepción geopolítica que sustente la soberanía patria, lo que ha sido una constante desde la Guerra de los Mil Días, por lo que la subsecuente pérdida gradual de territorio patrio ha sido la consecuencia lógica.

Las pérdidas territoriales que se han dado sólo en el Siglo XIX ha sido arduas y debido a su extensión resultanexageradas, entre las grandes pérdidas se puede destacar Panamá, ante la presión Yankee que ideo el plan de independencia una vez que Colombia rechazara los injustos términos bajo los cuales se iba a ceder el territorio del Canal. Perdimos o mejor dicho cedimos, injustamente los monjes con una Venezuela que no acepto el laudo arbitral Español, perdimos la costa de mosquitos donde habían emigrado varias familias sanandresanas y al perder esta costa a su vez cedimos las islas de Mangle Grande y Mangle Chico, (ahora en manos de Nicaragua que con ello se comprometió en 1928 a aceptar la soberanía de Colombia sobre San Andrés), eso sin contar las otras perdidas territoriales con el Brasil, Perú, y Ecuador.



En fin debido a su magnitud y la indiferencia de la clase dirigente, en la mente de cada sanandresano se encuentra esta cesión de territorio que se trata pues de una deuda histórica que se tiene con el pueblo colombiano por parte de una oligarquía cipaya, interesada en el aumento de sus arcas, y que debido a su accionar ha permitido la perdida de grandes recursos naturales, reservas naturales, petrolíferas y minerales.
Con la pérdida de mar territorial que se dio con Nicaragua, vendrá la explotación de las multinacionales chinas dispuestas a destruir los recursos naturales del archipiélago por conseguir un poco de petróleo. Los pescadores de San Andrés ya se están dirigiendo a Nicaragua para poder continuar con su subsistencia, dentro de poco vendrá la crisis en la isla, con una población descontenta por el histórico abandono y por la crisis económica que significa la perdida de trabajos en la pesca y la segura reducción de turismo debido a la explotación de petróleo (con todas su consecuencias) en las cercanías de la Isla, lo que afectaría gravemente la fauna local y contaminaría las aguas isleñas. 

Tenemos que Sanandrezar la política, lo que significa luchar en San Andrés y toda Colombia por una política que piense en la soberanía, económica, militar, cultural, política, tecnológica y territorial del pueblo colombiano, que luche por un modelo económico con justicia social y moral, se trata de la luchar por el desarrollo industrial del país, es la lucha contra un sistema internacional injusto que por medio de la Haya decidió de forma arbitraria desgarrar el territorio patrio. Es decir, con esta idea política se juega el futuro de Colombia, de San Andrés y de su victoria dependerá el futuro de nuestro y de nuestros hijos.