lunes, 12 de agosto de 2013

SANANDREZAR A COLOMBIA



Por  Santiago Iasi

San Andrés, siempre ha sido un punto de interés geopolítico para el Imperialismo Británico Anglosajón, la islaimpedía el asalto por parte de las naves de la Compañía de CorsariosBritánica (piratas) de las naves Españolas. San Andrés evitaba que las naves primero pudiesen bordear la costa atlántica y evitar el mar abierto y pasando por allí hacer luego la conexión ya fuese a Cuba o Puerto Rico y finalmente de a España. En pocas palabras el territorio marítimo sanandresano, involucra por su ubicación: el control del mar, la posibilidad de comercio y por tanto son un sustento para el poderío militar de cualquier país que las controle.

La dirigencia "cipaya" colombiana, con contadas excepciones ha carecido de cualquier concepción geopolítica que sustente la soberanía patria, lo que ha sido una constante desde la Guerra de los Mil Días, por lo que la subsecuente pérdida gradual de territorio patrio ha sido la consecuencia lógica.

Las pérdidas territoriales que se han dado sólo en el Siglo XIX ha sido arduas y debido a su extensión resultanexageradas, entre las grandes pérdidas se puede destacar Panamá, ante la presión Yankee que ideo el plan de independencia una vez que Colombia rechazara los injustos términos bajo los cuales se iba a ceder el territorio del Canal. Perdimos o mejor dicho cedimos, injustamente los monjes con una Venezuela que no acepto el laudo arbitral Español, perdimos la costa de mosquitos donde habían emigrado varias familias sanandresanas y al perder esta costa a su vez cedimos las islas de Mangle Grande y Mangle Chico, (ahora en manos de Nicaragua que con ello se comprometió en 1928 a aceptar la soberanía de Colombia sobre San Andrés), eso sin contar las otras perdidas territoriales con el Brasil, Perú, y Ecuador.



En fin debido a su magnitud y la indiferencia de la clase dirigente, en la mente de cada sanandresano se encuentra esta cesión de territorio que se trata pues de una deuda histórica que se tiene con el pueblo colombiano por parte de una oligarquía cipaya, interesada en el aumento de sus arcas, y que debido a su accionar ha permitido la perdida de grandes recursos naturales, reservas naturales, petrolíferas y minerales.
Con la pérdida de mar territorial que se dio con Nicaragua, vendrá la explotación de las multinacionales chinas dispuestas a destruir los recursos naturales del archipiélago por conseguir un poco de petróleo. Los pescadores de San Andrés ya se están dirigiendo a Nicaragua para poder continuar con su subsistencia, dentro de poco vendrá la crisis en la isla, con una población descontenta por el histórico abandono y por la crisis económica que significa la perdida de trabajos en la pesca y la segura reducción de turismo debido a la explotación de petróleo (con todas su consecuencias) en las cercanías de la Isla, lo que afectaría gravemente la fauna local y contaminaría las aguas isleñas. 

Tenemos que Sanandrezar la política, lo que significa luchar en San Andrés y toda Colombia por una política que piense en la soberanía, económica, militar, cultural, política, tecnológica y territorial del pueblo colombiano, que luche por un modelo económico con justicia social y moral, se trata de la luchar por el desarrollo industrial del país, es la lucha contra un sistema internacional injusto que por medio de la Haya decidió de forma arbitraria desgarrar el territorio patrio. Es decir, con esta idea política se juega el futuro de Colombia, de San Andrés y de su victoria dependerá el futuro de nuestro y de nuestros hijos.


martes, 30 de julio de 2013

RAFAEL URIBE URIBE Y EL MODELO NACIONALISTA Y REVOLUCIONARIO "ADELANTE CAMPESINO"!


"Si fuéramos capaces de unirnos, qué hermoso y que cercano seria el futuro"

Si se quiere llegar a entender el pensamiento de ese gran tribuno que fue Rafael Uribe Uribe primero hay que comprender sus contradicciones, de joven, liberal radical y adherente al libre cambio, pero en su adultez, nacionalista revolucionario y combatiente por la autosuficiencia nacional. Como todo hombre de honor se caracterizaba por su valor, disciplina y espíritu revolucionario, su adherencia al nacionalismo le significo la vida pero a su vez marco un hito de aquellos que se plasman con sangre en nuestra bandera.

Uribe Uribe y su discurso de 1904 en el Teatro Municipal otorgó la esencia del modelo al cual aspira la Revolución colombiana, asumiendo el título de “Socialismo de Estado”, el mismo apelativo bajo el cual en el pasado el sistema lo había encajado a él y a otros pensadores, entre los que podemos encontrar, entre otros a Miguel Antonio Caro.

“Me he trasladado a otras regiones intelectuales y a una política más noble y serena” diría Uribe Uribe, el tribuno ya no representaba los intereses del Partido Liberal sino de algo mucho más grande “El resto de mi vida me dedicaré al servicio de mi país, como patriota, no de una variedad política…Ahora no soy nada más que un colombiano”.

POR UN ORDEN NUEVO EN UNA COLOMBIA NUEVA

El modelo estatal propuesto por Uribe Uribe se puede resumir en varios puntos, pero su medida más radical era la creación de una “Cámara del Trabajo”, que sería designada por “Elección profesional, emanada de los Sindicatos o Corporaciones que representan a los gremios organizados y a las entidades que ya existen”. La cámara del trabajo debe quedar dividida en tres secciones: “La de los intereses comunes (estadística, asistencia pública, comercio, finanzas, trabajos públicos, defensa nacional, relaciones entre el capital y el trabajo, enseñanza, higiene); la de intereses especiales: agricultura, minas, manufacturas, medios de transporte, bellas artes y pedagogía; y la de aplicaciones sociales: estímulo a los descubrimientos en invenciones, crédito, seguros, etc.” Los gremios y corporaciones eran más apropiados para garantizar no sólo la responsabilidad sino la eficacia en los asuntos por decidir “echados a perder por entrometidos presuntuosos que no los conocen ni tienen interés en ellos”.

El Estado Orgánico así concebido, significaba la participación directa del pueblo en la comunidad, la participación de lo que Uribe Uribe llamaría “fuerzas vivas”. Todo tendría que ser concebido de acuerdo a dicha base, los bancos debían cumplir funciones a favor del crecimiento de las cooperativas y a favor de los trabajadores a su vez todos los ministerios debían estar ligados a un factor de producción.

El modelo del trabajo, moldearía su tesis. Su lucha sería por “el ciudadano trabajador y virtuoso”. El hombre tenía derecho a los beneficios de su trabajo duro, cosa que lo llevaría a rechazar el sistema imperante de herencias que hacen según Uribe Uribe al hombre un “haragán corrompido”. Así puede concluir “Socialismo de Estado. No soy partidario del socialismo de abajo para arriba, que niega la propiedad, ataca el capital, denigra la Religión, pero declaro profesar el socialismo de arriba para abajo por la amplitud de las funciones del Estado”

El Estado según Uribe Uribe representante eterno de los intereses del pueblo, tendría a su vez la responsabilidad de la educación estética, encarnada en teatros populares, bibliotecas, gimnasios públicos, y conciertos nocturnos al aire libre.

Pero su radicalidad no pararían allí, Uribe Uribe deseaba la participación de los trabajadores asalariados en las ganancias de las compañías para ello fomento la formación de cooperativas, sindicatos o cualquier forma de sindicalización que le diese poder a los trabajadores.

Por último hay que denotar sobre el ideal de autosuficiencia y libertad, es decir de Autarquía, es donde Uribe Uribe concluye su ideal político: “Necesitamos fábricas de cerámica y cristalería…de productos químicos, drogas y perfumes, de pólvora…producción de acero, refinerías de petróleo, preparación y refinación de asfalto…con el fin de suprimir la importación de todos los artículos que puedan fabricarse con ventajas en el país, para lo cual puede contarse con la actual orientación de nuestra política que es realmente hacia el proteccionismo racional”.

SANTIAGO IASI

miércoles, 17 de julio de 2013

GUSTAVO ADOLFO II




Batalla de Breitenfeld

La batalla denominada de Breitenfield, ocurrida en el 17 de septiembre de 1631, fue una batalla de la Guerra de los Treinta Años, que se desarrolló cerca de Breitenfeld junto a Leipzig, Alemania, y en la que vencieron los protestantes. Esta batalla fue una de las de mayor envergadura en la guerra. Johan Tzerclaes, Conde de Tilly, derrochó más de dos tercios de su ejército contra Gustavo II Adolfo de Suecia, que solo sufrió pérdidas relativamente bajas. La victoria de los protestantes es atribuida principalmente a la excesiva confianza de Tilly en su ejército imperial veterano, a la alta moral del ejército sueco y a la estrategia superior empleada por los protestantes. Los suecos estaban integrados en dos filas de infantería en el centro además de una batería de artillería, con caballería en las alas; aunado a eso, tenían una reserva formidable de infantería y dos de caballería detrás del centro. Las tropas imperiales, al contrario, estaban integradas en una sola fila, aunque también con la caballería en las alas. La formación sueca proporcionaba mayor libertad de operación a sus tropas y una eficaz implementación de reservas. Tilly comenzó la batalla atacando a las tropas sajonas en el ala izquierda de los protestantes, con una gran parte de su ejército veterano, intentando rodear a las fuerzas suecas. Su ataque fue inicialmente exitoso, derrotó a los sajones, los cuales huyeron del campo de batalla. No obstante, el capitán sueco Horn contraatacó y logró contener el ataque…


Mientras tanto, en el ala derecha, los jinetes al mando del conde de Pappenheim sucumbieron ante sus contrapartes, comandados por Gustavo II Adolfo, y abrieron el camino para un asalto sueco desde atrás. El rey sueco procedió a invadir el centro del ejército imperial, capturando su batería de artillería. Rodeado, el ejército de Tilly inició la retirada, sufriendo tremendas pérdidas. La siguiente versión se ha realizado según la descripción de la batalla en la obra de Friedrich Schiller, Geschichte des dreissigjährigen Kriegs (Historia de la Guerra de los Treinta Años), y el plano dibujado por E.R. basado en este texto. El conde Tilly había rehuido hasta entonces el enfrentamiento, pero saliendo de Leipzig (M) en dirección noreste, llegó al término de Breitenfeld (A), una extensa llanura. En lo alto de las colinas (B), que acababa de cruzar para bajar a la llanura, colocó su artillería (B1), (B2) y (B3), dirigida hacia el noreste, desde donde había de llegar el ejército enemigo.

File:Gustavus Adolphus at the Battle at Breitenfeld.jpg

Gustavo II Adolfo en la batalla de Breitenfeld

Al pie de las colinas estableció sus campamentos (C1), (C2) y (C3), fortificándolos. Con esta disposición daba a entender que pretendía dar una batalla defensiva: esperar a que el enemigo cruzase la llanura (A), rechazarlo al intentar tomar sus campamentos, obligándole a retirarse por donde había venido para, a continuación, perseguirlo y destrozarlo en su huida. La derecha (D) estaba mandada por Fürstenberg, en el centro (E) se mantenía Tilly y el ala izquierda (F) lo dirigía Pappenheim. El ejército enemigo estaba formado por el bloque de suecos, con la derecha (G) al mando de Banner, el centro (H) al de Teufel y la izquierda (I) al de Horn. Gustavo II Adolfo se mantenía en el grupo de Banner. En la extrema izquierda (J) marchaba el ejército sajón. Intencionadamente, Gustavo II Adolfo había ordenado mantener un amplio pasillo (K) entre Horn y los sajones. A las 7 de la mañana comenzaron a avanzar por la llanura (A) los suecos y sajones hacia las colinas, al pie de las que se hallaban las tropas de Tilly, el cual había dado órdenes estrictas de mantenerse en los campamentos, esperando la llegada del enemigo. La potente artillería de Tilly comenzó a disparar con gran intensidad en dirección al enemigo. El viento soplaba desde el oeste, con lo que el humo de la pólvora de la artillería de Tilly fue llevada rápidamente hacia la llanura. A su vez, el ejército enemigo, al marchar por la tierra seca y recién labrada, levantaba mucho polvo.

File:Banner of the Holy Roman Emperor (after 1400).svg

Bandera del Sacro Imperio Romano Germánico, uno de los bandos beligerantes

Con el humo desarrollado por la artillería y el polvo levantado por las pisadas de los hombres y caballos suecos y sajones, toda la llanura quedó cubierta pronto de humo y polvo que hacía imposible ver a Tilly las direcciones exactas que estaban tomando las columnas enemigas. Ante ello, Greifenwald, desobedeciendo, salió de su campamento y se adentró en la llanura. Se encontró pronto con el enemigo con el que chocó (L) violentamente, saliendo tan descalabrado, que quemó un pueblo cercano para cubrir su retirada, creando aún más humo en el campo de batalla; pero aún así, muy perseguido, no sólo no se limitó a retirarse a su campamento, sino que abandonando el campo de batalla, emprendió la huida definitiva hacia Leipzig. (M). Tilly, al comprobar que Greifenwald había salido al ataque, se vio obligado a hacer lo mismo, adentrándose con sus tropas y las de Fürstenberg en la llanura, pero sin saber exactamente dónde se encontraban las fuerzas enemigas. Tilly acabó encontrándolas en (N) y Fürstenberg en (O). Ambas fueron rechazadas, tomando un desvío (P) hacia la derecha, donde presumían que estaban los sajones, a los que consideraban más débiles, y que por haber sido aliados suyos en campañas anteriores, era posible que se pasasen de bando sin presentar combate. Los encontraron efectivamente en (Q), se enfrentaron y los obligaron a retirarse hacia (R). Parte de la tropa de Horn había marchado tras Tilly, deteniéndose en el lado oeste (S) del pasillo (K). Gustavo II Aldolfo con Banner y Teufel, libre de enemigos el frente de la llanura que tenían ante ellos, por la huida de Greifenwald y el desvío de Tilly hacia los sajones, llegaron sin dificultad a ocupar los campamentos (C) de éstos, y a apoderarse de su artillería instalada en las colinas (B), dirigiendo los cañones capturados hacia el pasillo (K).



Victoria de Gustavo Adolfo de Suecia en la Batalla de Breitenfeld

Tilly, tras derrotar a los sajones, volvió sobre sus pasos, pero al llegar al pasillo (K) se vio sometido a un efectivo bombardeo que realizaban sobre él los suecos desde las colinas (B) con los cañones que habían capturado, y al ver las tropas de Horn al otro lado del pasillo (K) creyó que se trataba del ejército sueco en su totalidad. Concluyó que tenía perdida la batalla y abandonó el campo por el pasillo (K), sometido al fuego de la artillería, y, cayendo ya la tarde, por el acoso de las tropas de Horn que salieron en su persecución. La retirada resultó desastrosa, no cesando la persecución hasta llegada la noche. El pasillo (K), dejado libre con toda intención por Gustavo II Adolfo, justifica el dicho: “A enemigo que huye, puente de plata“. Los muertos del ejército de Tilly fueron 7.000, capturando los suecos 5.000 prisioneros, la artillería enemiga y los bagajes de sus campamentos, así como un centenar de banderas y estandartes. Los sajones tuvieron 2.000 bajas, no superando 700 las de los suecos…[1]



La Factoria Historica

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[1] En el siglo XVIII Sajonia participó en la Guerra de los Siete Años al lado de Austria, Francia, Rusia, Suecia y España, contra Hannover y la Prusia de Federico II el Grande. A comienzos del siglo XIX y como consecuencia de las guerras Napoleónicas, el territorio que comprende este estado pasó a formar parte de la Confederación del Rin. El primer Freistaat Sachsen se formó en 1918 tras la abdicación del Rey y la disolución del Reino de Sajonia. El Land Sachsen se creó en 1945 como parte de la zona soviética de la República de Weimar en los territorios del antiguo Freistaat Sachsen y la provincia de Silesia hasta el oeste del Neisse. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, Sajonia fue ocupada por el ejército Rojo y poco después pasó a integrar la República Democrática Alemana. En 1952 se disolvió el Land Sachsen y se dividió en tres distritos de la República Democrática Alemana: Leipzig, Dresde y Chemnitz, luego renombrado en Karl-Marx-Stadt. Este Land Sachsen se volvió a crear tras la Reunificación alemana por ley del 22 de julio de 1990. Originalmente esta ley debería haber entrado en vigor el 14 de octubre de 1990, pero tras la revisión del 13 de septiembre de 1990, esta entró en vigor el 3 de octubre de 1990, el día de la reunificación alemana, donde todos los Estados que formaban la RDA se adjuntaron a la República Federal de Alemania. Desde ese entonces, el Land Sachsen se volvió a llamar Freistaat Sachsen y la constitución alemana (Grundgesetz) entró en vigor.


viernes, 12 de julio de 2013

jueves, 11 de julio de 2013

SEÑORES SOLDADOS




«Por eso nos batimos hasta el final con la crueldad de la 

antigua raza, el valor de quien nada espera de nadie, el 

fanatismo religioso y la insolencia"


EN DEFENSA DE LOS HEROES







RESISTIENDO HASTA EL FINAL



Hasta 1974 siguieron apareciendo japoneses perdidos en el pacífico que no sabían que la guerra había acabado. 
  


El 15 de Agosto de 1945, Japón se rendia a las fuerzas aliadas y el 2 de Septiembre se celebraba una ceremonia a bordo del acorazado USS Missouri, donde el ministro de asuntos exteriores nipón, Mamoru Shigemitsu, firmaba el acta de rendición frente al general Sutherland. Japón estaba al borde de una inminente invasión, tras haber vivido los últimos episodios de la segunda guerra mundial aguantando a duras penas sus fronteras al borde del Pacífico al más puro estilo samurái, lanzando ataques suicidas Kamikazes con todo lo que tenía. 

Pero hubo muchos militares japoneses que no se rindieron inmediatamente tras la capitulación oficial. Algunos generales no se daban por rendidos hasta celebrar una ceremonia oficial donde entregaban solemnemente su espada a algún mando aliado. Este tipo de ceremonias se sucedieron a lo largo de todo Septiembre, a medida que iban capitulando las fuerzas del sureste asiático en zonas como Singapur o Taiwán. 


A su vez, en 1945 unos 140.000 soldados japoneses habían quedado atrapados en medio de la complicada situación que se vivía en la China ocupada por el ejercito rojo. Sabían que la guerra había terminado pero o no podían regresar a su tierra natal o no querían hacerlo por la verguenza de la derrota. Los que no eran capturados y enviados a campos de re-educación se unieron a las filas soviéticas, chinas, lucharon como mercenarios a las ordenes de algún cacique local o simplemente aguantaron en status quo en tierra de nadie a la espera. 

Otros militares, habían quedado aislados en islas del Pacífico al rebasar los aliados sus líneas en su empuje final hacía Tokyo. A estos rezagados se les conoce como “Zan-ryū Nippon Hei”. Algunos no llegaron a enterarse de que Japón se había rendido hasta muchos años después y otros, a pesar de recibir la noticia, o no se la creyeron pensando que se trataba de una estratagema del enemigo, o no recibieron una orden directa de rendición por parte de sus superiores inmediatos al quedar las comunicaciones cortadas por los aliados y siguieron combatiendo por miedo al deshonor. 

1945 

El capitán Sakae Ōba, destacado en Saipan, no se rindió hasta el 1 de Diciembre de 1945, a pesar de que la isla había sido tomada por los aliados en Junio de 1944. La mayoría de las fuerzas japonesas que permanecían todavía en Saipan se habían inmolado en un ataque Banzai tradicional pero otros como Ōba, decidieron seguir luchando durante más de un año empleando tácticas de guerrilla junto a otros 100-300 hombres a las órdenes del mayor Sato. 



Sato se rendía con 33 de estos soldados en Junio de 1945 mientras que Ōba resistía al mando de 46 guerrilleros hasta finales de año. En la foto Ōba ondeando bandera blanca y una imagen de la gran base aerea norteamericana con cientos de bombarderos B-29 que habría estado contemplando indeciso sobre si se habría acabado la guerra o no; 

1946 

El 25 de Enero de 1946, 120 soldados japoneses libran una batalla en las montañas a 240km de Manila en Filipinas. De los 140.000 efectivos nipones que habían operado en estas islas, 4.000 seguían en paradero desconocido.Un mes después, en Febrero, la división 341 filipina realiza una incursión junto a la 86 norteamericana para limpiar la isla de Lubang. 



El día 22 se registran combates especialmente duros al toparse con una patrulla de 30 soldados nipones que causan 8 bajas a las fuerzas americanas y 2 a las filipinas. En Marzo otra de estas patrullas mata a 6 soldados aliados en Guam y en Abril, de nuevo en Lubang, 40 soldados imperiales emergen de la jungla para entregarse, ignorando que la guerra había terminado hacía más de medio año. 

1947 

A finales de Marzo de 1947, el teniente Ei Yamaguchi atacaba por sorpresa a una guarnición de marines en la isla de Peleliu que había caido en manos aliadas en Noviembre de 1944 tras dos meses de duras batallas. Yamaguchi permaneció 3 años oculto en los antiguos bunkers hasta que reapareció con 33 hombres. 

El mando norteamericano enviaba refuerzos junto a un almirante japonés que lograba convencerle un mes después, en Abril, de que la guerra había terminado.En las Filipinas seguían apareciendo más tropas japonesas. En Abril se entrega una patrulla de 7 hombres armados con un mortero y en Junio de 1947 se registra actividad a tan solo 175km de la capital en Manila. 

El 27 de Octubre del mismo año se rinde el último combatiente que quedaba en Guadalcanal, una de las primeras islas tomada por fuerzas aliadas durante la guerra. Llevaba una botella de agua, una pala y una bayoneta rota australiana. 

1948 

A finales de 1948 se vivía uno de los capitulos más surrealistas de las post-guerra en Asía. Entre 10.000 y 20.000 soldados japoneses perfectamente pertrechados y ataviados seguían en la zona de Manchuria. Habían quedado atrapados en tierra de nadie en medio de una guerra civil entre comunistas y nacionalistas sin posibilidad de ir a ninguna parte o de rendirse ante alguna autoridad. 



A principos de año, en Enero, otros 200 soldados igualmente organizados y pertrechados se rendían en Mindanao. 

1949 

El 6 de Enero de 1949 Kufuku y Matsudo Linsoki, dos supervivientes del ataque a Iwo Jima, se rendían al mando aliado. Habían permanecido en los tuneles que surcaban la isla desde el 19 de Febrero de 1945, durmiendo de día y actuando de noche, robando provisiones. 

Precisamente en Iwo Jima se había tomado una de las fotos más emblemáticas de la guerra del pacífico, con varios marines plantando la bandera norteamericana en un montículo 

1950 

En Marzo de 1950 se rinde el soldado de primera clase Yūichi Akatsu, que seguía combatiendo en Lubang junto al después célebre Hiroo Onoda. 

1951 

En 1951 de nuevo se repite otra situación de película superada por la realidad. El 3 de Enero de 1945 un bombardero B-29 norteamericano que regresaba a Saipán tras realizar una misión sobre Nagoya, Japón, se avería y cae en Anatahan, una remota isla volcánica de tan solo 31km2 perteneciente al grupo de las Marianas. En el aterrizaje forzoso muere toda la tripulación y en Febrero, la marina envía a un grupo de nativos de Saipan para recuperar los cuerpos. 

El grupo de rescate se encuentra con la sorpresa de que la isla está ocupada por unos 30 supervivientes pertenecientes a un convoy de tres barcos japoneses que había sido atacado y hundido por la marina estadounidense en Junio de 1944. Entre ellos se encontraba una mujer de Okinawa, Kazuko Higa, vivían en cabañas construidas con palmeras y cañas de bambu, al más puro estilo Robinson Crusoe.


Gracias a los restos del avión accidentado habían fabricado utensilios como cuchillos, cazuelas, depositos de agua, hornos, duchas… y además estaban armados sin la más mínima intención de rendirse. Durante los años que permanecieron en la isla, varios de los hombres se habían enfrentado entre si por los favores de la mujer, llegando a producirse 6 muertes violentas. 

En Julio de 1950 la mujer avistaba un navio y era rescatada tras hacer señales de socorro, informando a las autoridades de que los residentes de la isla no se creían que la guerra había terminado hacía 5 años. No fue hasta un año después, en Julio de 1951, cuando finalmente aceptaban ser evacuados de la isla tras serles arrojadas por aire varias cartas de sus familiares en las que les confirmaban el final del conflicto. 

1953 

En 1953 el soldado Murata Susumu es capturado en Tinian. Había estado viviendo en una cabaña en medio de un pantano.

1954 

En Mayo de 1954 el cabo Shōichi Shimada, compañero de Hiroo Onoda muere tras enfrentarse con fuerzas filipinas en Lubang. 

1960 

En Mayo de 1960 capturan en Guam al soldado Bunzō Minagawa y varios días después se rinde el sargento Tadashi Ito que permanecia con él. 

1965 

En 1965 una nativa se encuentra con un soldado merodeando por su jardín en Vella Lavella, una isla perteneciente a las Sálomon. Tras informar a las autoridades, se lanzaron panfletos desde el aire informando del fin de la guerra y el embajador de Japón se desplaza hasta el lugar logrando la repatriación del ex-combatiente. 



El caso de Vella Lavella es bastante peculiar porque es un pequeño islote en el que las líneas niponas quedaron completamente rebasadas tras unos pocos combates, dejando rezagados a unos 300 efectivos imperiales desde Agosto de 1944. En 1959 los lugareños relataban historias de hombres con largas barbas vistiendo andrajos que se escondían en la selva. 

Los rumores se confirmaban relativamente con el hallazgo de 1965 pero nunca se ha conseguido contactar con el resto de la unidad, aun siendo realizados supuestos avistamientos en épocas tan tardías como los años 80. 

1972 

En Enero de 1972 es capturado el sargento Shoichi Yokoi, cerca del rio Talofofo en Guam. Al ser repratiado lleva consigo su rifle para devolverselo al emperador con una disculpa por no haberle servido bien; “con mucha verguenza, he regresado vivo”. La frase se convirtió en un dicho popular en Japón. 



Yokoi relató que había permanecido oculto en una especie de trinchera junto a otros dos compañeros durante los primeros años pero que luego, se separaron por escasear la comida en la zona en la que estaba construido el refugio. No obstante habían mantenido el contacto hasta que los encontró muertos por inanición en 1964. 

En Octubre de 1972 otro hombre del grupo de Onoda, el soldado de primera clase Kinshichi Kozuka muere tras enfrentarse en un tiroteo con las fuerzas del orden filipinas. 

1974 



En Marzo de 1974 se rinde Hiroo Onoda que permanecía oculto en la isla de Lubang desde el 26 de Diciembre de 1944. Había sido enviado con ordenes de no rendirse o suicidarse para obstruir los ataques enemigos e infligir todo el daño posible en sus infraestructuras. Junto a tres compañeros, el soldado Yūichi Akatsu, el cabo Shōichi Shimada y el soldado de primera clase Kinshichi Kozuka, Onoda era el único miembro de las fuerzas japonesas que no se había rendido todavía o caido tras la ocupación de la isla por los aliados, el 28 de Febrero. 

En Octubre de 1945 encontraron la primera octavilla en la que se informaba del final de la guerra y a finales de año se lanzaban desde el aire más de estas octavillas, firmadas por el General Tomoyuki Yamashita. Tras inspeccionarlas, el grupo de Onoda decidía que eran falsas. 

En 1950 Akatsu se rendía tras separase del grupo 6 meses y la célula extremaba más todavía las precauciones para no ser encontrados. En 1952 fueron lanzadas nuevas octavillas con cartas firmadas por familiares de los soldados pero de nuevo estimaban que eran falsas. El 7 de Mayo de 1954 Shimada era abatido por una partida de busqueda y 19 de Octubre de 1972 caía Kozuka tras enfrentarse en un tiroteo con las autoridades filipinas mientras incendiaban un granero como parte de las hostilidades de guerrilla que mantenían. 



El 20 de Febrero de 1974 Onoda se entrevistaba con un aventurero japonés, Norio Suzuki, que andaba tras su pista. A su regreso a Japón con unas fotos, convencía al gobierno para que localizasen a los oficiales superiores de Onoda. El 9 de Marzo, uno de ellos, el Mayor Taniguchi volaba a Lubang donde durante un encuentro con Onoda le informaba del final de la guerra y le ordenaba oficialmente rendirse. 

Onoda cumplía la orden vestido apropiadamente con su uniforme, espada, el rifle Arisaka Tipo 99 reglamentario en perfectas condiciones de funcionamiento, 500 cargadores de munición y varias granadas de mano. 

A pesar de haber matado a unos 30 lugareños y haberse enfrentado a la policia local en varias ocasiones, fue indultado por el presidente Ferdinand Marcos al tener en cuenta las circunstancias especiales que envolvían el caso. Regresó a Japón aclamado como un héroe. 

El 18 de Diciembre de 1974 se localizaba al soldado Teruo Nakamura tras ser avistado por un avión de las fuerzas aéreas indonesias en la isla de Morotai y enviar una partida en su busca a instancias de la embajada japonesa. Nakamura había permanecido oculto desde que las fuerzas aliadas tomaron la isla en Septiembre de 1944. 

En un primer momento había convivido con otros compañeros pero decidió separarse de ellos en 1956 construyendo una pequeña cabaña vallada. Su caso no levantó el mismo interés que el de Onoda porque Nakamura no era propiamente japonés sino un amis nacido en el Taiwan de pre-guerra, lo cual le convertía técnicamente en apátrida y despertaba los fantasmas del pasado colonial nipón en la era imperial. 

1980 



En Abril de 1980 surge la historia de un nuevo caso, el del capitán Fumio Nakahira, que había aparecido supuestamente en la isla de Mindoro de las Filipinas, donde había permanecido oculto en el monte Halcón. No obstante, esta y todas las historias posteriores a Onoda son tremendamente complicadas de aclarar y de confirmar, por lo que son consideradas como dudosas o falsas por muchas fuentes. Algunas han sido probadas como bulos simplemente para atraer turistas. 

Sorprendente, verdad? Espero que te haya gustado esta historia del honor y la negativa a rendirse llevada hasta los limites, Muchas gracias por tu visita. 









jueves, 30 de mayo de 2013

UN BERNARDO DE CLARAVAL CONTEMPORANEO










LA LIGA DEL VIENTO DIVINO


En la novela "Caballos desbocados", Mishima empotra un relato preñado de aire épico: "La liga del Viento Divino", bello como el brillo de una katana. De un tiempo a esta parte, en LIBRO DE HORAS Y HORA DE LIBROS, hemos aludido al "Viento Sagrado", para referirnos a un espíritu indómito de combate tenaz, inspirado a instancias de la Santa Fe y auspiciado por los ángeles de DIOS; pero, no por invisible, este "Viento Sagrado" dejó de plasmarse, más allá de la metáfora, en la historia fáctica como ocurriera en la batalla del Río Frígido. En la historia de Japón también hubo un acontecimiento parecido que nos refiere Mishima:




"Si los hombres fuesen puros de corazón y reverenciaran al Emperador por encima de todo, el Viento Divino se levantaría de inmediato, tal como sucediera en tiempos de la invasión mongólica, y los bárbaros serían expulsados".

De ahí tomaron el nombre grupal los samuráis y sacerdotes shintoístas que formaron la Liga del Viento Divino.

¿Qué fue la "Liga del Viento Divino"? Para el burgués pragmático, un brindis al Sol que acabó en una absurda matanza. Para el hombre contemporáneo, un canto de cisne de una época y un estilo de vida que corría a su extinción natural. Para el hombre religioso, aquella gesta samurái es una expresión de la verdadera fecundidad del sacrificio, el ejemplo más acabado de fidelidad íntegra a unos principios que quería anular la revolución -que en su malignidad es un movimiento universal- al irrumpir en Japón los vicios y las aberraciones del occidente positivista y materialista, revolucionario. Los japoneses leales tampoco lo comprendieron, el mismo Mishima habla del "occidente cristiano", como si lo que llamamos "occidente" fuese, a esas alturas del siglo XIX, cristiano; cuando todos sabemos que ya no lo era.

Ritual del Seppuku, suicidio sacrificial


La Liga del Viento Divino, acaudillada por el sacerdote Otaguro planeó una insurrección de samuráis que llevarían a cabo el ritual de purificación por el cual Japón sería devuelto a su tradición que desviaban las sirenas del progresismo. Así, pensaban aquellos hombres, se impediría que la corrupción avanzara. La purga consistiría en el asesinato de todos los políticos y agentes nipones occidentalizados, los culpables de introducir las novelerías modernas.

Los hombres que formaban la Liga eran, permítasenos la licencia nominal, auténticos integristas nipones. Tomo Noguchi, por ejemplo, se negaba a caminar ni entre postes ni bajo hilos telegráficos, y cuando tenía que pasar forzosamente bajo ellos, se ponía el abanico sobre su cabeza a manera de escudo protector. Es un rasgo que muestra el instinto del hombre cabal, de puro corazón, que se resiste a las novedades de la técnica por considerarlas hostiles a la esencia de su tradición. Todavía en España, pudimos ver hasta hace poco el buen sentido de muchos ancianos y ancianas, como las que yo he oído, cuando ante el televisor las he escuchado diciendo: "Por ahí entra el demonio". Y buena razón llevaban. La sonrisa que se pinta en la cara del moderno ante estas anécdotas es algo que nos repugna, por ser fruto de su ignorancia colosal, de su engreimiento e infinita tontería profana.

Mientras el gobierno japonés -viciado de modernismo- iba conformando un ejército regular al modo occidental, estos hombres serían marginados como obsoleto lastre del pasado japonés. Se les prohibió ceñir la espada: "La espada japonesa, al ser canjeada por el sable, perdía su alma" -nos dice Mishima. Los más jóvenes de ellos "creían en la existencia de una conspiración, preparada para despojar a los dioses de su dignidad, alejarlos y reducirlos en la mayor medida de lo posible a la insignificancia".

Los hombres de la Liga del Viento Divino asaltaron el castillo de Kumamoto, el octavo día del noveno mes. Caer con tanta sorpresa sobre las guarniciones militarizadas del gobierno occidentalista japonés se resolvió, al principio, en una masacre a espada. Como tigres feroces, con sus katanas dieron cuenta de la soldadesca que la revolución había movilizado para convertir a Japón en un país como otro cualquiera. Pero, cuando en la confusión los militares pudieron hacerse con armas de fuego, la suerte dio un viraje y los samuráis fueron cayendo, sembrando el campo de cadáveres.

Harukata Kaya, blandiendo su katana, cargó contra los fusiles a la cabeza de algunos samuráis que le secundaron. Las balas los mataron. Harukata Kaya murió invocando al Dios de las Batallas: "¡Hachiman, dios de las batallas!" -fueron sus últimas palabras.


Controlada la situación por el ejército regular, los sumuráis supervivientes trataron de huir. Se le obturaron todas las vías de escapatoria. Y uno a uno, a excepción de uno que cumplió cadena perpetua, fue suministrándose la muerte ritual del seppuku (vulgarmente conocido como "hara-kiri".)

Sea el epitafio para todos ellos el poema que compuso Tadao Saruwatari y que llevaría escrito en un paño blanco que envolvería su cabeza de guerrero:

"Dividida nuestra Patria, vendida a los bárbaros, En peligro el Sagrado Trono, Que los dioses del Cielo y la Tierra auspicien nuestra leal devoción".


Era el año 1876 cuando aquellos samuráis ofrendaron sus vidas en una hecatombe apoteósica. Fue una ofrenda de la sangre de sus enemigos y de su propia sangre en aras de principios superiores a sus existencias individuales.

Muy lejos del Imperio del Sol Naciente, en España, el 28 de febrero de 1876, el rey ilegítimo Alfonso XII entraba en Pamplona, tras haber sido derrotado el Ejército de la Lealtad carlista en Estella. Los hidalgos españoles también se habían inmolado por los principios sagrados de Dios, la Patria, los Fueros y el Rey, nuestros verdaderos fundamentos como Nación, nuestra Santa Tradición.

También nuestros antepasados pudieron escribir en sus banderas:

"Dividida nuestra Patria, vendida a los bárbaros, 
En peligro el Sagrado Trono, 
Que Dios Señor de los Ejércitos, de Cielos y Tierra, 
Auspicie nuestra leal devoción."

El sacrificio de aquellos hombres, japoneses y españoles, nunca será en vano. Su derrota no confirma en modo alguno la victoria de sus enemigos, pues su muerte honrosa es ejemplo de las generaciones posteriores y venideras, por los siglos de los siglos.

En 2009 todavía quedan, por pocos que sean, samuráis en Japón. En 2009 todavía quedamos en España carlistas.

El Viento Sagrado está latente en los aires... Parafraseando aquella sentencia de los hombres de la Liga del Viento Divino, podemos decir nosotros:

"Si los hombres fuesen puros de corazón y adoraran a Cristo Rey por encima de todo, veneraran a la Patria y fuesen leales al Rey Legítimo, el Viento Divino se levantaría de inmediato, tal como sucediera en tiempos de Teodosio, y los bárbaros serían expulsados."


Existe una hermandad de espíritu entre todos aquellos hombres que son capaces de dar la vida por algo superior. Eso es lo que nunca han podido comprender los cobardes y viles engendros de la Revolución, nuestros eternos y universales enemigos.

Eso será lo que derrotará a la Revolución: la semilla cargada de eternidad que se oculta en todo sacrificio.


(CABALLOS DESBOCADOS LIBRO PDF)

martes, 28 de mayo de 2013

TESTAMENTO ESPIRITUAL DE SAN LUIS A SU HIJO




Hijo amadísimo, lo primero que quiero enseñarte es que ames al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas; sin ello no hay salvación posible. Hijo, debes guardarte de todo aquello que sabes que desagrada a Dios, esto es, de todo pecado mortal, de tal manera que has de estar dispuesto a sufrir toda clase de martirios antes que cometer un pecado mortal. Además, si el Señor permite que te aflija alguna tribulación, debes soportarla generosamente y con acción de gracias, pensando que es para tu bien y que es posible que la hayas merecido. Y, si el Señor te concede prosperidad, debes darle gracias con humildad y vigilar que no sea en detrimento tuyo, por vanagloria o por cualquier otro motivo, porque los dones de Dios no han de ser causa de que le ofendas. Asiste, de buena gana y con devoción, al culto divino, mientras estés en el templo, guarda recogida la mirada y no hables sin necesidad, sino ruega devotamente al Señor con oración vocal o mental. Ten piedad para con los pobres, desgraciados y afligidos, y ayúdales y consuélalos según tus posibilidades. Da gracias a Dios por todos sus beneficios, y así te harás digno de recibir otros mayores. Obra con toda rectitud y justicia, sin desviarte a la derecha ni a la izquierda; ponte siempre más del lado del pobre que del rico, hasta que averigües de qué lado está la razón. Pon la mayor diligencia en que todos tus súbditos vivan en paz y con justicia, sobre todo las personas eclesiásticas y religiosas. Sé devoto y obediente a nuestra madre, la Iglesia romana, y al sumo pontífice, nuestro padre espiritual. Esfuérzate en alejar de tu territorio toda clase de pecado, principalmente la blasfemia y la herejía. Hijo amadísimo, llegado al final, te doy toda la bendición que un padre amante puede dar a su hijo; que la Santísima Trinidad y todos los santos te guarden de todo mal. Y que el Señor te dé la gracia de cumplir su voluntad, de tal manera que reciba de ti servicio y honor, y así, después de esta vida, los dos lleguemos a verlo, amarlo y alabarlo sin fin. Amén.



lunes, 27 de mayo de 2013

EL HONOR





La muerte no es eterna; el deshonor, sí




DISCURSO ENRIQUE V (WILLIAM SHAKESPEARE)



WESTMORELAND ¡Ójala tuviéramos aquí ahora Aunque fuera diez mil de aquellos hombres que en Inglaterra Están hoy ociosos! 

REY ENRIQUE V ¿Quién pide eso? ¿Mi primo Westmoreland? No, mi buen primo: Si hemos de morir, ya somos bastantes Para causar una pérdida a nuestro país; y si hemos de vivir, Cuantos menos hombres seamos, mayor será nuestra porción de honor. ¡Dios lo quiera! te lo ruego, no desees un solo hombre más. Por Júpiter, no codicio el oro, Ni me importa quién se alimente a mi costa; No me angustia si los hombres visten mis ropas; Esos asuntos externos no ocupan mis deseos: Pero si es pecado codiciar el honor, Soy la más pecadora de las almas vivientes. No, creeme, primo, no desees un solo hombre de Inglaterra: ¡Paz de Dios! no perdería un honor tan grande Como el que un solo hombre creo que me arrebataría por lo que más deseo. ¡Oh, no pidas uno solo más! Proclama, en cambio, Westmoreland, por mi ejército, Que el que no tenga estómago para esta pelea, Que parta; se redactará su pasaporte Y se pondrán coronas para el viático en su bolsa: No quisiéramos morir en compañía de un hombre Que teme morir en nuestra compañía. Este día es la fiesta de Crispiniano: El que sobreviva a este día y vuelva sano a casa, Se pondrá de puntillas cuando se nombre este día, Y se enorgullecerá ante el nombre de Crispiniano. El que sobreviva a este día, y llegue a una edad avanzada, Agasajará a sus vecinos en la víspera de la fiesta, Y dirá: 'Mañana es San Crispiniano'. Entonces se alzará la manga y mostrará sus cicatrices Y dirá, 'Esta heridas recibí el día de Crispín'. Los viejos olvidan: y todo se olvidará, Pero élrecordará con ventaja Qué hazañas realizó en ese día: entonces recordará nuestros nombres. Familares en sus labios como palabras cotidianas Harry el rey, Bedford y Exeter, Warwick y Talbot, Salisbury y Gloucester, Se recordarán como si fuera ayer entre sus jarras llenas. El buen hombre contará esta historia a su hijo; Y nunca pasará Crispín Crispiniano, Desde este día hasta el fin del mundo, Sin que nosotros seamos recordados con él; Nosotros pocos, nosotros felizmente pocos, nosotros, una banda de hermanos; Porque el que hoy derrame su sangre conmigo Será mi hermano; por vil que sea, Este día ennoblecerá su condición: Y los gentileshombres que están ahora en la cama en Inglaterra Se considerarán malditos por no haber estado aquí, Y tendrán su virilidad en poco cuando hable alguno Que luchara con nosotros el día de San Crispín. 

 Al día siguiente, la banda de hermanos de Enrique V aplastó al ejército francés en Azincourt de una manera absoluta, gracias a sus arqueros y la mala estrategia francesa. Mediante el Tratado de Troyes de 1420, Carlos VI de Francia aceptó conceder al rey inglés la mano de su hija Catalina y, como dote, los ducados de Normandía y Anjou.


EL BUEN SAMARITANO




"Hoc est praeceptum meum ut diligatis invicem sicut dilexi vos "
 Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado




jueves, 23 de mayo de 2013

CABALLEROS HUNGAROS 1956


La Revolución húngara de 19564 (en húngaro: 1956-os forradalom or felkelés) fue un movimiento revolucionario espontáneo de alcance nacional contra el gobierno de la República Popular de Hungría y sus políticas impuestas desde la Unión Soviética, que duró desde el 23 de octubre hasta el 10 de noviembre de 1956.


"Pueblos civilizados del mundo, oigan esto y vengan en nuestra ayuda, no con declaraciones, sino con fuerza, con soldados y con armas; recuerden que no se puede detener de otra manera esta salvaje agresión del Bolcheviquismo. Vuestro turno llegará también una vez que nosotros hayamos perecido ¡Salven nuestras almas! ¡Salven nuestras almas! Pueblos de Europa, a quienes hemos ayudado por siglos a detener los ataques de los bárbaros, oigan las campanas de Hungría anunciando el desastre. Pueblos civilizados del mundo, les imploramos nos ayuden en nombre de la justicia, de la libertad, del principio moral de la solidaridad activa. Nuestro barco se hunde. La luz se acaba, las tinieblas se hacen más densas a cada hora sobre la tierra de Hungría. Oigan este grito, pueblos civilizados del mundo y actúen; extiendan hasta nosotros su mano fraternal. ¡S.O.S.! ¡S.O.S.! Que DIOS  esté con ustedes."




miércoles, 22 de mayo de 2013

LA CRÍTICA A LOS DEMÁS


Reprender y corregir a alguien por sus errores es importante. Este acto esencialmente caritativo es la primera obligación del Guerrero. Pero hay que esforzarse en hacerlo de la manera conveniente. En efecto, es fácil encontrar cualidades y defectos en la conducta del prójimo. También es igualmente fácil criticarlo. La mayoría de las personas se imagina que es por gentileza que dicen a los otros lo que no desean oír y si alguna vez sus críticas son mal acogidas, piensan que los otros son incurables. Tal manera de pensar no es razonable. La misma da tan malos resultados como colocar a alguien en una situación embarazosa o bien si alguien nos insultara. Esto no es muchas veces más que una mala manera de sacar lo que nos pesa en el corazón. 

La crítica sólo debe intervenir después de haber discernido si la persona la aceptará o no, después que uno se ha hecho amigo de ella, de haber compartido sus intereses y de haberse comportado de manera tal que nos concede su entera confianza para que tenga fe en nuestras palabras. Luego interviene el tacto. Hay que sentir el buen momento y la buena manera de ejercer su crítica - por carta o al regresar de una reunión particularmente agradable-. Hay que empezar comentando sus propios fallos y luego llevar a su interlocutor a comprender, sin pronunciar más palabras de las necesarias. Hay que alabar sus méritos; esforzarse en darle ánimos, en preparar su humor; volverlo tan receptivo a las observaciones del mismo modo que el hombre sediento lo es al agua. Es entonces cuando hay que corregir sus errores. La crítica constructiva es delicada. Sé por experiencia que las costumbres malas y antiguas, no ceden sin fuerza. 

Me parece que la actitud más verdaderamente caritativa consiste, para todos los Guerreros al servicio de un mismo SEÑOR, en ser benevolentes y amistosos los unos con lo otros, corregir mutuamente sus errores para servir luego al SEÑOR. Poniendo a alguien voluntariamente en una situación embarazosa no se hace nada constructivo. ¿Cómo podría ser de otro modo?





CABALLEROS CRISTIANOS WWII




Vosotros tenéis una causa por la cual podéis pelear sin poner en peligro vuestra alma; una causa en la que ganar es glorioso y por la que morir no es sino ganar (….) No perdáis esta oportunidad. Tomad el signo de la cruz. De inmediato tendréis indulgencia por todos los pecados que confeséis con arrepentimiento. No os cuesta mucho comprarla; y si la usáis con humildad, descubriréis que es el reino del cielo.



MUJER VIRTUOSA QUIEN LA HALLARA?






LA FAMILIA

Gloria a DIOS en las alturas 
Y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad.
Te alabamos, te bendecimos, te glorificamos, 
te damos gracias por tu gloria infinita. 
Señor DIOS, Rey de los Cielos, 
DIOS Padre omnipotente 
Señor hijo único JESUCRISTO
Señor DIOS, cordero de DIOS, Hijo del Padre 
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. 
Tú que quitas el pecado del mundo, acoge nuestras súplicas. 
Tú que estás sentado a la diestra del Padre, ten piedad de nosotros.
Porque solo Tú eres Santo, Tú sólo, Señor Tú sólo, Altísimo JESUCRISTO. 
Con el Espíritu Santo en la Gloria de DIOS PADRE.





ALGO DE MUSICA








LA MAYOR NECESIDAD


La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos. (La educación, p. 57) - año 1894. Elena de White

EL CÓDIGO DE BUSHIDO


Estos son los siete principios que rigen el código de Bushido, la guía moral de la mayoría de samurai de Rokugan. Sed fieles a él y vuestro honor crecerá. Rompedlo, y vuestro nombre será denostado por las generaciones venideras. 

  


 1. GI - Honradez y Justicia

Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia. Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto. 

2. YU - Valor Heroico

Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

 3. JIN - Compasión

 Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla. 

 4. REI - Cortesía

Los samurai no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. Un samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros. 

 5. MEYO - Honor

El Auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad. No puedes ocultarte de ti mismo. 

 6. MAKOTO - Sinceridad Absoluta

Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de "dar su palabra." No ha de "prometer." El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. Hablar y Hacer son la misma acción. 

 7. CHUGO - Deber y Lealtad

Para el samurai, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel. Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya. Cuidado con el camino que sigues.


LA MILICIA SECULAR Y LA NUEVA MILICIA

LA MILICIA SECULAR

¿Cuál es el fin y el fruto, no digo de esta milicia, sino de esta malicia del siglo, cuando aquel que mata peca mortalmente y aquel que muere perece por una eternidad? Por servirme de palabras del Apóstol: Aquel que trabaja, debe trabajar en la esperanza de la recolección, y aquel que siembra grano, debe hacerlo en la esperanza de gozar de su fruto. Decidme, soldados: ¿qué ilusión espantosa es esta y que insoportable furor combatir con tantas fatigas y gastos sin otro jornal que el de la muerte o del crimen? Cubrís los caballos de bellas ropas de seda, forráis las corazas con ricas telas que cuelgan de ellas, pintáis las picas, los escudos y las guardas, lleváis las bridas de los caballos y las espuelas cubiertas de oro, de plata y de pedrería, y con toda esa pompa brillante os precipitáis a la muerte con vergonzoso furor y con una estupidez que no tiene el menor miramiento. ¿Son estos arreos militares, o puros adornos femeninos? ¿O pensáis que la espada del enemigo se va a amedrentar por el oro que lleváis, que os preservará la pedrería y que no será capaz de traspasar esas telas de seda? En fin, yo juzgo, y sin duda vosotros lo experimentaréis con bastante frecuencia, que hay tres cosas que son enteramente necesarias a un combatiente: que el soldado sea fuerte, hábil y precavido para defenderse, que tenga total libertad de movimientos en su cuerpo para poder desplazarse por todos los lados, y decisión para cargar. Vosotros, por contra, mimáis la cabeza como las damas, lleváis grandes cabelleras que constituyen un obstáculo para la vista; embarazáis las piernas con vuestros largos vestidos, envolvéis vuestras tiernas y delicadas manos con grandes manoplas. Pero, sobre todo, y es lo que debe turbar más la conciencia de un soldado, es que las razones por las que se emprenden guerras tan peligrosas son ligeras i fútiles. Porque lo que suscita los combates y las querellas entre vosotros no es, en la mayor parte de las veces, sino una cólera irrefrenable, un afán de vanagloria o la avaricia de poseer cualquier territorio. Por motivos de tal género no vale la pena matar o exponerse a ser vencido. 

LA NUEVA MILICIA



Pero los soldados de Cristo combaten confiados en las batallas del Señor, sin temor a pecar cuando vencen al enemigo ni por poner en peligro la propia vida, porque la muerte que se da o recibe por amor de Cristo, lejos de ser criminal, es digna de mucha gloria. Consiguen además dos cosas: por una parte, se hace una ganancia para Cristo, por otra es Cristo mismo lo que se adquiere; porque este recibe gustoso la muerte de su enemigo en desagravio y se da con más gusto aún a su fiel soldado para su consuelo. Así, el soldado de Cristo mata seguro a su enemigo y muere con mayor firmeza. Se sucumbe, sale ganador; y si vence, gana Cristo, porque no lleva sinrazón la espada, pues es ministro de Dios para ejecutar la venganza sobre los malos y defender la virtud de los buenos. Por otra parte, cuando mata a un malhechor no debe ser conceptuado por homicida, sino, por decirlo de alguna manera, por malicida, por el justo vengador de Cristo en la persona de los pecadores y defensor de los cristianos. Y cuando él mismo pierde la vida, alcanza su meta. La muerte que él causa es un beneficio para Cristo y la que recibe de él es su dicha verdadera. Un cristiano se honra en la muerte de un pagano porque Cristo es glorificado en ella y la libertad del Rey de reyes se pone de manifiesto en la muerte de un soldado cristiano pues llama al soldado para ofrecerle su recompensa. Por esta razón, el justo se regocijará viendo la venganza consumada. Y podrá decir: ¿Quedará el justo sin recompensa? ¿No hay un Dios que hace justicia sobre la tierra? Es cierto que no se debería exterminar a los paganos si hubiese algún otro medio de impedir sus ofensivas y reprimir las opresiones violentas que ejercen contra los fieles. Pero, por lo de ahora, es mejor matarlos para que el latigazo de los pecadores no se abata sobre el destino de los justos, y para que los justos no extiendan su mano a la iniquidad. 

¿Y ahora? Si de algún modo le fuera permitido a un cristiano usar la espada, ¿por qué el precursor del Salvador aconsejó a los soldados que debían contentarse con su soldada y no prohibió toda clase de servicio militar? Pero si, por el contrario –y ésta es la auténtica interpretación– tal profesión es lícita para todos aquellos a los que Dios destinó a ella y no están empeñados en otra profesión más perfecta, ¿quién, os pregunto, la puede ejercer mejor que nuestros valerosos caballeros, que por la fuerza de su brazo y de su coraje conservan generosamente la ciudad de Sion, baluarte para todos nosotros, a fin de que, arrojados de Él los enemigos de la ley de Dios, el pueblo de los justos, custodios de la verdad, puedan con toda seguridad entrar allí? Dispersen, pues, y disipen con seguridad a las naciones belicosas y sean exterminados aquellos que nos conturban continuamente y arrojados de la ciudad del Salvador todos los impíos que cometen la iniquidad, que anhelan robar las incalculables riquezas acumuladas en Jerusalén por el pueblo cristiano, profanando las cosas santas, y poseer el derecho de herencia el santuario de Dios. Sean desenvainadas las dos espadas de los fieles contra las cabezas de los enemigos a fin de destruir todo orgullo que se erija contra la ciencia de Dios, que es fe cristiana, para que los gentiles no digan un día: ¿Dónde está el Dios de estas naciones? 

Una vez expulsados los enemigos de su casa, Él mismo volverá a su heredad, de la cual predijo en su cólera: Ved que vuestra casa quedará desamparada como un desierto; y de la que se queja por la boca de su profeta en estas palabras: Dejé mi casa y abandoné mi heredad. Cumplirá esta profecía de Jeremías: El Señor rescató a su pueblo y lo liberó; y ellos vendrán y se regocijarán sobre la montaña de Sion y gozarán con placer de los bienes del Señor. Alégrate, ¡oh, Jerusalén! y reconoce el tiempo de tu salvación. Regocijaos y cantad a coro, ruinas de Jerusalén, porque Dios consoló a su pueblo, liberó a Jerusalén y levantó su brazo delante de todas las naciones. Virgen de Israel, estabas caída y no se hallaba persona que te levantase. Levántate ahora, hija de Sion, virgen cautiva, y sacúdete el polvo. Levántate, repito, sube hasta las alturas y mira el consuelo y la alegría que te trae tu Dios. Nunca más te llamarán abandonada y no te dirán que tu tierra está devastada, porque el Señor te prefiere a ti y tu tierra será habitada. Vuelve los ojos y mira a tu alrededor: todos estos pueblo se juntaron y vinieron a ti. Del lugar santo fue enviado este auxilio, y verdaderamente por medio de estas tropas fieles se cumple en tu favor esta antigua promesa, de la que habló el profeta: Te haré el orgullo de los siglos, la alegría de las generaciones futuras: mamarás la leche de las naciones y serás alimentada del pecho de los reyes. Y en otra parte: Como una madre acaricia a sus hijos, asís os consolaré yo; en Jerusalén seréis consolados. ¿No veis cómo aprueban muchos testimonios de los profetas nuestra milicia y cómo lo que oyéramos lo vimos en la ciudad de Dios, del Señor de los ejércitos? Es menester, con todo, tener un gran cuidado de que esta explicación literal no perjudique en nada el sentido espiritual. De manera que debemos esperar para la eternidad esto que atribuimos al tiempo presente tomando a la letra las palabras de los profetas; para que las cosas que vemos no borren de nuestros espíritus las que creemos, ni lo poco que poseemos disminuya las riquezas que esperamos, ni la seguridad de los bienes presentes nos haga perder los de los siglos futuros. Y, en verdad, la gloria temporal de la ciudad terrestre no destruye en nosotros los bienes que nos están reservados en el cielo, sino que, al contrario, sirve para establecerlos mejor, si, con todo eso, no dudamos de ninguna manera que esta Jerusalén de aquí abajo es la figura verdadera de aquella que en los cielos es nuestra madre. 


SAN BERNARDO-DE LAUDE NOVAE MILITIAE AD MILITES TEMPLI